jueves, 22 de agosto de 2013

Informe Climatológico 22-08-2013

 Nota informativa sobre Cambio Climático
Por primera vez en la historia de la humanidad, más de la mitad de la población mundial vive en las ciudades, que producen aproximadamente el 70% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Eso coloca a las ciudades al frente de la batalla contra el cambio climático y son cada vez más las ciudades que encabezan el mismo. En Nueva York, iniciamos un ataque frontal en contra del cambio climático en 2007, con la publicación de nuestro plan de sostenibilidad, PlaNYC. Desde entonces hemos logrado grandes avances. Por ejemplo, estamos en camino de cumplir nuestra meta de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 30% para 2030. Para las ciudades costeras como Nueva York, los riesgos del cambio climático son especialmente graves: se espera que el nivel del mar aumente en 45 centímetros en los próximos 40 años, lo que provocará que las marejadas de las tormentas sean más poderosas y peligrosas. Si sigue subiendo la temperatura del océano, es probable que haya más tormentas intensas. Pero no solo se trata de las tormentas. Las sequías y las ondas de calor tal vez duren más y sean más intensas para la población urbana en todas partes durante los próximos años. Los líderes de todo el mundo no pierden el tiempo debatiendo los hechos científicos del cambio climático ni esperan a que se firmen tratados internacionales: estamos tomando medidas. Simplemente, hay demasiado por hacer y por perder. Durante los últimos dos años, he presidido el Grupo de Liderazgo Climático C40 Cities, que incluye a algunas de las ciudades más grandes e innovadoras del mundo. Gracias a las investigaciones de C40, sabemos que las ciudades que integran el grupo han tomado más de 4,700 medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y para adaptarse a los posibles efectos del cambio climático. De hecho, C40 tiene el potencial de reducir las emisiones en más de mil millones de toneladas al año para el 2030, lo que equivaldría a hacer que Canadá y México fueran completamente carbono neutrales. En la ciudad de Nueva York, algunas de las medidas para reducir nuestra huella de carbono comprenden la siembra de más de medio millón de árboles, prohibir el uso de las formas más contaminantes de calefacción por gas y la implementación de una gran iniciativa de bicicletas compartidas. Los códigos estrictos que hemos adoptado para el uso eficiente de la energía en los principales edificios comerciales y residenciales tienen el potencial de reducir nuestras emisiones de gases de efecto invernadero en al menos un 5% y de ahorrarle a los neoyorquinos más de 750 millones de dólares (unos 9,375 millones de pesos) en energía. Sin embargo, nuestra labor para que nuestra ciudad sea más eficiente en cuanto a energía representa solo la mitad de la batalla. A finales del año pasado, el huracán Sandy dejó muy en claro  la vital importancia de construir infraestructura más sólida y sostenible que soporte los eventos climáticos extremos. Por eso, en junio presentamos un plan a largo plazo dirigido específicamente a proteger a nuestra ciudad de los efectos del cambio climático. Por ejemplo, estamos trabajando para fortalecer los sistemas de dunas y playas a lo largo de la ciudad. En nuestro plan se contempla la construcción de barreras contra marejadas para impedir las inundaciones y la creación de una sólida red de mamparas, muros de contención, diques y otras protecciones en sitios vulnerables a lo largo de la costa. Estamos cooperando con las empresas y los reguladores privados para fortalecer la infraestructura vital —los sistemas de energía eléctrica, telecomunicaciones y transporte— ante el clima extremo. También fortalecemos los estándares de construcción para garantizar que los nuevos edificios soporten el clima extremo. Al desarrollar este plan, estudiamos casos de todo el mundo para identificar las mejores medidas y las soluciones más innovadoras; es ahí donde yace el poder de la red C40: crea un foro en el que las ciudades comparten sus mejores prácticas y recursos e incluso colaboran con otras ciudades e instituciones. Por ejemplo, C40 estableció alianzas con el Banco Mundial y otros organismos internacionales que cuentan con la experiencia y los recursos que ayudan a las ciudades a tomar acciones más firmes con mayor rapidez. Además, C40 se ha concentrado en las investigaciones y la recolección de datos necesarios para evaluar nuestro progreso porque creo firmemente en la máxima: "Si no lo puedes medir, no lo puedes manejar". Los alcaldes son pragmáticos, no partidistas; son innovadores, no ideólogos. Somos responsables de dar resultados, no de debatir las políticas. Mientras el mundo se urbaniza cada vez más, seguirá aumentando la importancia de tomar medidas locales firmes, particularmente ante el cambio climático. http://mexico.cnn.com


Mapas de datos que cubren de las 8:00 am del 21-08-13 a las 8:00 am del 22-08-13




DATOS EXTREMOS REGISTRADOS de las 8:00 am del 21-08-13 a las 8:00 am del 22-08-13


EXTREMOS HISTÓRICOS DEL DÍA


COMPORTAMIENTO DIARIO DE LA TEMPERATURA Y PRECIPITACIÓN EN LOS OBSERVATORIOS DEL ESTADO